"Sígueme, transformaré tu vida”
 
En el Evangelio de este domingo, Jesús llama a sus colaboradores para que le ayuden a predicar su Evangelio o “Buena noticia”. Los primeros, Simón-Pedro y Andrés, Santiago y Juan, oyeron la llamada de Jesús, e inmediatamente dejaron sus redes, su familia y su trabajo, para irse con él. Cristo nos invita a seguirlo y nos ofrece transformar nuestra vida: “Haré de ustedes pescadores de hombres”, esto es, nos pide atraer a muchas personas para que formen parte de la familia de Dios.

Una de las conversiones más famosas es la de san Agustín de Hipona, en el siglo iv. Era un joven pagano y llevaba una vida disoluta. Poseía gran capacidad intelectual y decía que el cristianismo era para gente simple e ignorante. Durante varios años buscó la verdad en la religión maniquea, pero un día escuchó una prédica de san Ambrosio, obispo de Milán. Quedó impresionado y, bajo su guía, se convirtió al cristianismo y pidió bautizarse. Agustín llegó a ser, a su vez, obispo y es uno de los escritores más profundos y fecundos del cristianismo. De su experiencia, escribió: “¿Por qué confías en ti mismo, sólo para convencerte de que no te das ninguna garantía de seguridad? Arrójate en los brazos de Cristo, no tengas miedo. Él no se hará a un lado para que caigas. Da el salto sin vacilación: Él te abrazará y te curará”.
 
 
 
  Legales / Ediciones Paulinas S.A. de C.V. / México 2007