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26 FEB

¿En qué consiste la felicidad?

¿Qué es la felicidad? ¿Cómo hacer para alcanzarla?
¿En qué consiste la felicidad?

Escrito por Mons. Abelardo Alvarado

¿Qué es felicidad?

La felicidad es el estado emocional de una persona plena, una sensación de bienestar y satisfacción, una paz interior, que puede ocurrir por varias razones. La felicidad es un momento duradero de satisfacción, en el que el individuo se siente completamente feliz y satisfecho, un tiempo donde no hay ningún tipo de sufrimiento. El término “felicidad” proviene del latín felicitas, que a su vez proviene de felix, que significa “fértil”, “fecundo”.

La felicidad se compone de diversas emociones y sentimientos, que pueden ser por un motivo específico, como un sueño hecho realidad, un deseo cumplido, la autorrealización, la autosuficiencia, o incluso hay personas que están siempre alegres y de buen humor, y no es necesario ningún motivo para que estén en un estado de felicidad.

Felicidad en la psicología

La Universidad de Oxfordhace tiempo creó un cuestionario para medir, a través de diversos métodos e instrumentos, el nivel de felicidad de las personas. Ellos creen que para medir la felicidad, tenemos que evaluar los factores físicos y psicológicos, los ingresos, la edad, las preferencias religiosas, la política, el estado civil, etcétera.

Basándonos en el especialista Sigmund Freud, podemos decir que la psicología define a una persona feliz como aquella que permanece en constante búsqueda. Pero esta búsqueda sería algo utópico, ya que para que la felicidad exista, no puede depender del mundo real, donde la persona puede tener experiencias como el fracaso. Por lo que lo máximo que el ser humano podría lograr sería una felicidad parcial.

Felicidad en la filosofía

Varios filósofos han estudiado y analizado la felicidad. Para el griego Aristóteles, en el siglo III a.C., la felicidad está relacionada con el sano equilibrio y la buena armonía. Para otro griego, Epicuro, también en el siglo III a.C., la felicidad se produce a través de la satisfacción de los deseos, del placer. Pirrón de Elis, que vivió también en el siglo III a.C., creía que la felicidad llegaba por la tranquilidad. Para el filósofo indio Mahavira, que vivió en el siglo VI a.C., la no violencia era un aliado importante para lograr la felicidad plena.

Los filósofos chinos también han investigado sobre la felicidad. Para Lao Tzu, que vivió en el siglo VI a.C., la felicidad se puede lograr teniendo como modelo la naturaleza. Confucio, pensador chino en el siglo V a.C., creía que la felicidad venía a través de la armonía entre las personas.

Felicidad en las religiones

Para las religiones teístas(que creen en un Dios) la felicidad sólo se logra en la unión con Dios, y no es posible ser feliz sin esta comunión.

Para el cristianismo, por ejemplo, la felicidad se expresa en la vivencia de las bienaventuranzas y las enseñanzas de la Biblia (especialmente los Evangelios) y en el seguimiento y comunión con Cristo(resucitado a través del Espíritu Santo). Cabe decir que, tal sensación de autorrealización y plenitud, confiere a las personas felices una mayor serenidad y estabilidad en sus pensamientos, emociones y actos; fruto del equilibrio y la compensación de las cargas emocionales y las racionales. Algunas emociones asociados a la felicidad son la alegría y la euforia.

La doctrina religiosa budista también ha examinado la felicidad. El budismo cree que la felicidad se produce a través de la liberación del sufrimiento y la superación del deseo que se logra a partir del entrenamiento mental.

En pocas palabras, ¿qué podemos entender por felicidad?

¿Cómo podemos definirla? Podríamos decir que es todo aquel conjunto de cosas buenas que cualquier ser humano es incapaz de no querer. Pero hay que decir, antes que nada, que la felicidad es un estado de ánimo, un estado del alma; es una vivencia personal, subjetiva, interior, que ve la propia vida y siente de ella una impresión positiva (felicidad)o negativa (infelicidad).

Se siente feliz aquella persona ocupada en desarrollar esa inclinación natural, que trabaja por llenar su vida de contenido, superando todas las dificultades que irán surgiendo con el tiempo en el intento de conseguir esa empresa.

¿Qué cosas son las que pueden hacer feliz al ser humano? ¿El dinero, la riqueza, el poder, la fama, la gloria, la salud, el bienestar, los distintos placeres, el verse libre de preocupaciones? La felicidad es siempre una ilusión, un proyecto incompleto, inacabado, que está siempre haciéndose. Pero, de una forma concreta, la felicidad descansa sobre dos pilares: conocerse a sí mismo, por un lado, ytener un proyecto de vida, por otro. Ahí se esconde la felicidad.

Ser feliz consiste, por tanto, en aquella forma de vida que desarrolla el mismo ser humano, en la que despliega una personalidad hecha, sólida, firme, con sello propio, con la cual se siente identificado, a gusto, satisfecho, tranquilo, en paz interior. Esta es la puerta inicial de entrada para la felicidad.

Una persona desequilibrada, desajustada, neurótica, inmadura, sin hacer cosa alguna, será muy difícil que se sienta feliz, porque no se ha encontrado consigo misma, ni ha hallado la clave que le armoniza por dentro y le produce una conducta adecuada y positiva por fuera.

El proyecto de vida no es otra cosa que anticipar el futuro programándolo aproximadamente. Por tanto, el proyecto personal debe tener tres ingredientes esenciales: amor, trabajo y cultura. Estas van a ser las notas fundamentales que lo definen. Si la felicidad es proyecto, futuro, anticipación, quiere decir que la felicidad consiste en vivir con ilusiones, en vivir hacia delante, con esperanza.

El amor: el amor es la pieza clave de la felicidad. No hay felicidad sin amor. Por el amor tiene sentido la vida. Nada hay tan grande como el amor. El amor es la fuerza que nos impulsa a seguir buscando nuevos caminos a recorrer. Pero existe una gran variedad de estilos y de formas de amar. Desde el amor a la patria, pasando por el amor a la justicia, al orden, a las antigüedades, hasta llegar al amor entre un hombre y una mujer o el amor a Dios.

Según eso, podemos afirmar que el amor es un sentimiento grato, positivo, goloso, alegre, mediante el cual quedamos prendidos de otra persona (valor o divinidad) con la que queremos compartir la vida. El amor es así un regalo de la naturaleza, gracias al cual la vida se ilumina.

El trabajo: el trabajo es algo decisivo en la vida de un ser humano. Nos pasamos la vida trabajando. No hay felicidad sin amor y sin trabajo, ambos conjugan el verso “ser feliz”. La satisfacción por el trabajo bien hecho, terminado en su momento, retrata a la persona que lo hace.

La cultura: la cultura también nos lleva a la felicidad porque la cultura es libertad, es criterio y conocimiento al cual uno se atiene para el embellecimiento de los pensamientos y la mente.

Artículo publicado en la revista “La Familia Cristiana - México”.

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